dimarts, 31 de maig del 2011

Tía, tía

-- ¡Oye tía, qué guay tía!

-- Piluca, tía, ¿qué me cuentas, tía?

-- Pues eso, tía, Mabeli, que mi coordi me ha dicho que le haga el parte poniendo donde estoy cada media horita, tía...

-- Qué fuerte, tía... ¿y te lo ha dicho a gritos, como siempre?

-- Ay tía, los ojitos que se le ponen cuando me grita...

-- ¡Qué suerte tienes, tía! ¿Y qué vas a hacer, tía?

-- Pues eso, tía. Cada media horita voy a parar y ponerle en el parte todos los datos, tía... las uteemes, el sitio (si no sé cómo se llama se lo preguntaré a algún conejo) y toda la historia, tía. ¡Yo soy super, super, obediente, tía!

-- Pero tía, si haces eso no tendrás tiempo de acabar la ruta, tía...

-- Tía, yo he de obedecerle, tía...

-- Pero, tía, igual se enfada aunque la culpa sea suya, tía...

-- Ay, tía, pero ¿y lo guapo que se pone cuando me insulta?

1 comentari:

  1. Tienes razón, mosquita, con que la orden es, como se suele decir, una tontería de cojones y que afectará muy negativamente a la operatividad del servicio, aunque, conforme dice alguno de tus compañeros en otro post, a la empresa parece que el servicio se la trae al pairo.
    Aunque lo que más nos preocupa es lo de los gritos y los insultos. Si eso es así y no es una licencia literaria, deberíais de ponerlo en conocimiento de vuestro comité de empresa, ya que el "coordi" en cuestión estaría incurriendo en una falta grave (art. 23, punto 2 apartado a.1) y el mismo comité esta capacitado para exigir la apertura de expediente disciplinario contra ese individuo. Un saludo y pensadlo.

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